Y JUPITER LLEGA A ESCORPIO!

El martes 10/10 ocurrirá en el Cielo un evento esperado para muchos escorpianos (o para quienes tienen escorpio marcado en su carta, tal vez por la Luna, tal vez por el Ascendente): el planeta Júpiter –conocido como el benefactor- ingresa en el signo del temido escorpión. Júpiter se mantiene 1 año en cada signo, por lo que los Librianos van dejando atrás un año con muchos sucesos a veces no tan aparentemente benéficos pero sin lugar a dudas expansivos.

Más allá de que tengamos al signo de escorpio fuertemente marcado en nuestra Carta Natal, durante los próximos 12 meses la humanidad toda experimentará éste tránsito (además de que TODOS tenemos a Escorpio en algún punto de nuestro mapa celeste).

¿Qué quiere decir esto?

Pues muchas cosas, como siempre nos invita a observar la Astrología. Pero vayamos por partes.
Júpiter simboliza la dirección (siempre de expansión) que le damos a nuestra vida.
Es la flecha que nos indica hacia dónde se encuentra la luz que puede iluminar nuestra conciencia.
Representa el guía, el maestro –interno y externo- que nos muestra el camino hacia donde tenemos que dirigirnos para evolucionar. Todas aquellas personas que nos hayan ayudado a tener una mayor amplitud de conciencia, que nos hayan guiado hacia alguna práctica espiritual, o que apenas con una sola palabra hicieron que viráramos positivamente el rumbo de nuestras vidas, son nuestro júpiter externo (el cual refleja el interno).
En su sentido más elevado Júpiter, regente de Sagitario, nos da el mapa para saber por donde debemos caminar para regresar a nuestro hogar de origen, para volver a La Fuente (Neptuno/Piscis).
Es por esto que el planeta gigante rigió a los Piscianos antes de que fuese descubierto Neptuno en 1846.
Porque Júpiter justamente nos indica dónde se encuentra nuestra esencia original (Neptuno) y cuáles son todas sus cualidades intrínsecas como el Amor Universal, el Perdón, la Misericordia, y la Entrega que todo lo transforma, entre muchas cosas más. Si algo tiene Júpiter es Fe en Neptuno.
Durante su reciente paso por Libra reoriento a los librianos en su dirección evolutiva de vida, mientras que a nivel general nos permitió observar con mayor claridad nuestros vínculos y cómo estamos unidos en una indivisible cadena de hechos que se suceden los unos a los otros.
No hay blanco sin negro, no hay noche sin día Júpiter en Libra es ideal para comprender más profundamente la necesidad del equilibrio en todo lo que hacemos.

¿Pudimos durante este año que paso con el benéfico en el signo de la balanza observar cómo aquello que me resulta opuesto a mí en verdad me complementa y muestra la otra cara de la misma moneda?

¿Comprendimos cómo el Universo hace que todo sea justo y equitativamente regresa la balanza a cero, por más de que nosotros nos obstinemos en desequilibrarla sólo hacia un polo?

Ojalá que sí, porque ahora llego el momento de pasar de grado y cavar más adentro. Júpiter en Escorpio nos invita a ir más abajo in Alicia´s hole, por lo que no será un momento agradable pero de seguro más que provechoso.

¿Estamos listos para ver nuestras oscuridades más oscuras?
¿Estamos preparados para pasar de las polaridades y el mundo de los opuestos hacia la trama de los antagónicos en apariencia irreconciliables?
¿Nos animamos a mirarle la cara a la Muerte y, en consecuencia, a la Vida?
¿Qué creencias tenemos sobre estos temas?
¿Tenemos Fe en que la Muerte es sólo un cambio de traje?
¿O pensamos que se trata del más indefectible fin?
Nuestro Ego (Luna/Sol) puede temer, pero nuestra Alma/Plutón (recordemos que para la Astrología Evolutiva Plutón simboliza el Alma, es decir, todo lo que hemos sido y hecho en vidas anteriores -y por supuesto negamos de nosotros mismos-) puede sentir que por fin ha llegado la oportunidad de liberarse un poco más de su gran apego al sufrimiento.
Aprovechemos la linterna que nos obsequia el Cielo para iluminar todos los polvos que se esconden en lo más profundo de nuestro corazón. Necesitamos mirarlos de frente para sacudirlos y poder estar livianos para subir a la carretera que nos propondrá el grado evolutivo que sigue durante el año 2019: Júpiter en Sagitario.

¿Cómo haremos para subir a la gran moto sagitariana si andamos cargando paquetes y bolsos que ya no nos pertenecen? ¿Cómo podremos elevar nuestra conciencia si todavía nos pesa demasiado el pasado?
¿Cómo tomaremos la maravilla que nos depara el futuro si seguimos cristalizados mirando hacia atrás?
Con Júpiter en Escorpio la clave es soltar, soltar y, por las dudas, soltar otra vez.
Por último, la generación de Plutón en Escorpio (nacida desde finales de 1983 a finales de 1995) experimentará una gran oportunidad de reorientar todos sus añejísimos apegos. Cuando Júpiter toca nuestro Plutón –sobre todo en una conjunción- ha llegado una suma oportunidad espiritual de re-conectar con lo más verdadero de nosotros mismos.
Es el momento en que –si estamos abiertos a ello- podremos encender la luz para saber cómo salir ¡por fin! de tanta oscuridad y confusión.
El Cielo ha dispuesto todo para que logremos avanzar y entendamos que el sentido (Júpiter) de la oscuridad (Escorpio) es tan sólo para que aprendamos a encender la luz. Sólo hace falta que hagamos nuestra parte y nos dejemos guiar (Jupiter) para que podamos resucitar (Escorpio).
¡Bendiciones, y a por ello!

Florencia La Rosa
AUTORA. ASTRÓLOGA. DOULA.
FACILITADORA MEMORIA CELULAR.

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